Claudia Sheinbaum insiste en fortalecer a la ONU para evitar un mundo regido por la fuerza

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró la necesidad de reforzar el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como eje del multilateralismo internacional, al advertir que la pérdida de influencia del organismo ha debilitado los mecanismos colectivos para resolver conflictos globales.

Durante su conferencia matutina en el Palacio Nacional, la mandataria señaló que el mundo atraviesa un momento complejo, marcado por tensiones geopolíticas y decisiones unilaterales, en el que resulta indispensable contar con instituciones internacionales sólidas que privilegien el diálogo sobre la imposición.


Un llamado a recuperar el multilateralismo

Sheinbaum afirmó que la Organización de las Naciones Unidas debe volver a ser un espacio real de coordinación entre países, capaz de responder con eficacia a los desafíos globales. Subrayó que el orden internacional no puede basarse únicamente en el poder económico o militar de algunos estados, sino en reglas compartidas y acuerdos multilaterales.

Desde su perspectiva, cuando el multilateralismo se debilita, se corre el riesgo de normalizar la confrontación y la desigualdad entre naciones, lo que termina afectando la estabilidad global.


Críticas a la pérdida de peso del organismo

La presidenta también reconoció que la ONU ha visto reducida su capacidad de acción en los últimos años, lo que ha impactado su legitimidad como foro para la resolución de disputas internacionales. Esta situación, dijo, se refleja en la dificultad para alcanzar consensos y tomar decisiones colectivas frente a crisis globales.

Ante ello, consideró necesario impulsar una renovación interna que fortalezca los mecanismos de representación y decisión dentro del organismo, con el objetivo de que todos los estados tengan una participación más equitativa y efectiva.


Contexto internacional y defensa de la soberanía

El posicionamiento de Sheinbaum se da en medio de tensiones diplomáticas derivadas de la intervención de Estados Unidos en Venezuela. En este contexto, la mandataria reiteró su rechazo a cualquier acción militar y defendió la soberanía de los pueblos como un principio esencial del derecho internacional.

Señaló que la ONU debe asumir un papel activo como mediadora en los conflictos, promoviendo la autodeterminación, la no intervención y la solución pacífica de las controversias.


La ONU frente a otros espacios regionales

Sheinbaum comparó el papel de la ONU con el de organismos regionales como la Organización de Estados Americanos. Aunque reconoció la importancia de estos foros, enfatizó que la ONU tiene una responsabilidad única como instancia global encargada de garantizar el equilibrio entre los estados y fomentar la cooperación internacional.

Para la presidenta, una ONU fortalecida contribuiría a reducir la recurrencia a la fuerza y a privilegiar la diplomacia como vía principal para resolver conflictos.

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