La salud mental juvenil entra en foco nacional
La adolescencia atraviesa uno de sus momentos más complejos en materia de salud mental. Información oficial presentada esta semana por autoridades federales confirma que los jóvenes mexicanos enfrentan un deterioro emocional más marcado que otros grupos de edad, con señales claras de alerta en conductas suicidas y problemas psicológicos persistentes.
El tema fue abordado durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde el secretario de Salud, David Kershenobich, expuso los hallazgos más recientes sobre el bienestar mental de la población.
Adolescentes, el grupo más vulnerable
Los datos provienen de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2025), un estudio que analiza no solo el consumo de sustancias, sino también diversos factores que influyen en la salud emocional.
Los resultados indican que los adolescentes concentran el mayor número de alteraciones mentales, superando incluso a la población adulta. Este fenómeno revela una tendencia preocupante que exige atención inmediata desde múltiples frentes.
Cuatro focos de riesgo en la salud mental juvenil
Las afectaciones detectadas se agrupan en cuatro grandes ejes que delinean el panorama emocional de los adolescentes en México:
Malestar emocional constante
Se observa una presencia significativa de síntomas como tristeza prolongada, ansiedad, irritabilidad y dificultades para manejar el estrés cotidiano.
Ideación y conductas suicidas
Uno de los datos más alarmantes es el incremento de pensamientos autolesivos, lo que posiciona el suicidio como un riesgo creciente entre jóvenes.
Violencia y conductas agresivas
El entorno social y digital ha intensificado la exposición a conflictos, acoso y respuestas violentas, tanto dentro como fuera del ámbito escolar.
Uso problemático de videojuegos y apuestas
La participación temprana en apuestas en línea y el uso excesivo de videojuegos aparecen como factores asociados al aislamiento social y a desequilibrios emocionales.
Un desafío que rebasa el ámbito médico
Expertos señalan que la salud mental adolescente no puede abordarse únicamente desde el sistema de salud. Factores como la familia, la escuela, las redes sociales y el acceso a entornos seguros juegan un papel determinante en el bienestar emocional.
Ante este escenario, la Secretaría de Salud ha enfatizado la necesidad de reforzar políticas preventivas, ampliar la cobertura de atención psicológica y promover la educación emocional desde edades tempranas.
La importancia de actuar a tiempo
Ignorar las señales de alerta puede tener consecuencias irreversibles. Atender la salud mental de los adolescentes no solo salva vidas, sino que contribuye a formar adultos emocionalmente sanos y sociedades más resilientes.
